Es un sistema de refrigeración que enfría el aire al hacerlo pasar por placas húmedas. Este sistema es ideal para mejorar el clima en espacios de producción intensiva.
Las placas evaporativas reducen el consumo de energía, mejoran el confort térmico y aumentan el rendimiento en producciones intensivas. Son una alternativa sustentable, eficiente y de bajo costo para el control climático.
En DOLLTEC fabricamos placas evaporativas celulósicas con altos niveles de calidad, atención directa y compromiso con el productor. Desde Entre Ríos abastecemos a todo el país, brindando soluciones confiables para múltiples rubros.
La celulosa, con su correspondiente tratamiento permite una perfecta impregnación y retención de agua, que se traduce como eficiencia de enfriamiento a través de la evaporación del agua.
Permite bajar la temperatura del ambiente a través de la evaporación del agua. Su formato corrugado permite el paso del aire que, al entrar en contacto con la placa mojada, se enfría y reduce la temperatura en el área que se desea enfriar.
La celulosa impregnada tiene poros que absorben y retienen el agua. A diferencia del resto de placas, las de celulosa son las únicas placas que realmente cumplen la función de absorción de agua, lo que le da una alta eficiencia.
Las placas son tratadas con materiales especiales que permiten que la celulosa absorba agua y no se dañe en su uso normal. Mantienen su formato y dureza al paso de los años si se trata de forma correcta.
Las placas evaporativas de DOLLTEC son las únicas placas fabricadas en Argentina. Desde Entre Ríos (Argentina) realizamos todo el proceso de fabricación, apostando a la industria nacional.
En granjas avícolas, porcinas y tambos, el uso de placas evaporativas mejora el confort animal, reduce el estrés térmico y disminuye las pérdidas productivas. También ayuda a mantener condiciones más estables durante todo el año.
La climatización evaporativa permite regular temperatura y humedad, creando un entorno ideal para el desarrollo de plantas, semillas y cultivos delicados.
En bodegas, fábricas de harina y otros espacios de producción alimentaria, las placas evaporativas favorecen el trabajo del personal y evitan pérdidas por exceso de calor o sobresecado, protegiendo la calidad del producto.
En espacios como museos, iglesias, centros comerciales o salas de juego, se logra un ambiente confortable para visitantes y trabajadores, minimizando daños por resequedad en objetos valiosos como muebles, libros o pinturas.
En fábricas textiles, talleres de plásticos, metalurgia, madera, fundiciones, pintura o artes gráficas, las placas evaporativas ayudan a controlar la temperatura, eliminar polvos, humos y olores, y reducir la electricidad estática. El resultado: un entorno más seguro y eficiente.